¿Os podéis creer que hasta hoy no he empezado a sentir el espíritu navideño?
De buena mañana he salido a comprar los ingredientes para el menú del día 25. Era tan pronto que las calles aun dormían. Las farolas encendidas acompañaban mi paso al ritmo de mi cesta vacía balanceándose.
Y junto con este balanceo de la cesta he pensado en todo lo que me ha traído este año:
… demasiadas cosas malas, cosas que prefiero olvidar aunque estén tan presentes en mi día a día y en mi futuro.
… pero también cosas maravillosas. Sobretodo a personas. Este año mi vida se ha rodeado de gente excepcional! La lista es tan larga que si empiezo a nombrar seguro que la emoción me hace olvidar a alguien, no quisiera restar a nadie de este momento precioso. Todos y cada uno de los que me seguís seguro que estáis representados, así que un enorme abrazo lleno de cálido amor!
Lo mejor de todo es que a pesar de lo malo y lo bueno, este próximo 2012 se repetirán algunas cosas malas pero sobretodo sé que me arraigaré más a estas personas importantes en este 2011 y que seguro conoceré a más gente que me abran a compartir más cosas.
Ya sé que no es hora de balances aún, quedan unos días.. pero no podía reprimir mi corazón!!!
Esta es una receta especial.
Es para una amigo venido de casi el más allà.
(Ya habéis adivinado de dónde es?)
Son días en los que todos queremos volver a casa, sobretodo cuando hace meses que no estas con los tuyos, y con el saber que este año al llegar a casa habrá una silla vacía en la mesa.
Estos sentimientos no entienden de fronteras o culturas. Son internacionales.
Las fiestas navideñas siempre las asociamos a felicidad, pero a medida que nos vamos haciendo mayores, otros sentimientos luchan para no confrontar con esta emoción global.
Pues para todas estas personas que de una forma o otra se sientan identificados con este sentimiento, les dedico la receta, y les deseo unas felices fiestas “a pesar de…”
(Bueno, lo habéis adivinado de dónde es, o no?)
La verdad es que esta receta esta riquísima, cuando los comimos la semana pasada, todos los que hemos estado en este país coincidimos que no había diferencia con los originales. La receta la saqué del libro Field Guide to Cookies de Anita Chu, de quien soy seguidora de su
blog. Y
la recetas del dulce de leche la podéis seguir
aquí.
Bueno, como nadie rechista yo sigo hablando, y esto no puede ser! Así que paso a hablar de cómo se hace:
Elaboración:
1. Tamizar la harina, maicena, levadura y sal.
2. Batir la mantequilla reblandecida junto con el azúcar durante unos minutos hasta que este se vuelva blanca y espumosa.
3. Añadir los huevos y la yema, y seguir batiendo.
4. Añadir el extracto de vainilla y mezclar hasta que se haya integrado.
5. Añadir la mezcla de la harina y mezclar hasta que se integre con el resto de la masa. La mezcla queda más bien húmeda.
6. Verter la masa entre dos hojas de film (rollo de plástico transparente) aplanar con el rodillo a un grosor de 6mm y dejar enfriar en la nevera durante una hora bien plano.
7. Calentar el horno a 160º C, preparar la bandeja de horno con el papel de hornear.
8. Usando un cortador redondo o la superficie de un vaso enharinado cortar circunferencias en la masa que debe estar bien fría para cortar bien. Pasar la galleta a la bandeja para hornear.
9. Dejar enfriar las galletas cortadas durante 15 minutos más en el frigorífico hasta que queden bien firmes.
10. Hornear durante 8-10 minutos, o hasta que la superficie aun blanca debe estar firme y la base justo empieza a tostarse un poco. (Cuidado: no nos pasemos, porque los alfajores tienen por característica este aspecto blanquecino).
11. Sacar la bandeja del horno, y dejar reposar sin tocar las galletas durante 5 minutos. Una vez pasado este tiempo con cuidado y con la ayuda de una espátula las podemos pasar a la rejilla para dejar enfriar completamente.
12. Una vez frías rellenar con el dulce de leche que habremos elaborado previamente.
13. En un plato o bol añadimos el coco rallado, y rebozamos los laterales de los alfajores.
Conservación: si no quieres consumir todos los alfajores el mismo día, mi recomendación es que solo rellenes los que vas a consumir al momento, sino puede que el relleno reblandezca la masa, que de por si ya es frágil. Las galletas las podemos guardar en una lata o tupper.
Y ya estan listos para compartir!
FELICES FIESTAS!